
Con el fin de semana todavía entre las comisuras cogí el lunes e hice zumo con él, te lo lleve a la cama, volvimos a hacernos un ovillo, a contar historias sin final, a atropellarnos, a recogernos el uno en el otro. Dibujaste mi silueta una y otra vez, estoy seguro que podrías repetirla de memoria, yo podría repetir tu sonrisa que echo de menos hoy que es ya casi martes.
Quizá la próxima vez podrías venir antes de que nieve y te enseño la ciudad, o si vuelve a estar nevando te la puedo enseñar bajo la manta, a través de mi ventana.