Parece que llevo aquí un montón de tiempo, he aprendido mucho desde que aterrice hace poco más de 2 semanas. Todavía no se apenas nada en alemán pero Berlín me esta enseñando otras muchas cosas, estoy aprendiendo a tomarme mi tiempo, a hacerme preguntas y a encontrar respuestas. Estoy aprendiendo que tres chaquetas son pocas, como también lo son tres segundos o doscientos veinticinco abrazos cuando entra el sol por tu ventana. Estoy aprendiendo a descalzarme al entrar en casa, a que las camas grandes tengan dos colchones y los números pares e impares no estén enfrentados en las calles. Estoy aprendiendo a perderme para mas tarde encontrarme, a veces solo, a veces con Lola. Estoy aprendiendo cuanto me aporta Bull y como duele ver su foto cada día mirándome con esa carita. Estoy aprendiendo a tomar mis vitaminas todas las noches para vencer al frío, a tomarme mis cervezas todas las tardes para vencer al tiempo y a decir nombres indecibles que acaban en strasse o tor. Por las noches cuento caballos en vez de ovejas para dormirme y pienso más en todos vosotros de lo que lo he hecho nunca.
domingo, 13 de noviembre de 2011
hause (casa)
Parece que llevo aquí un montón de tiempo, he aprendido mucho desde que aterrice hace poco más de 2 semanas. Todavía no se apenas nada en alemán pero Berlín me esta enseñando otras muchas cosas, estoy aprendiendo a tomarme mi tiempo, a hacerme preguntas y a encontrar respuestas. Estoy aprendiendo que tres chaquetas son pocas, como también lo son tres segundos o doscientos veinticinco abrazos cuando entra el sol por tu ventana. Estoy aprendiendo a descalzarme al entrar en casa, a que las camas grandes tengan dos colchones y los números pares e impares no estén enfrentados en las calles. Estoy aprendiendo a perderme para mas tarde encontrarme, a veces solo, a veces con Lola. Estoy aprendiendo cuanto me aporta Bull y como duele ver su foto cada día mirándome con esa carita. Estoy aprendiendo a tomar mis vitaminas todas las noches para vencer al frío, a tomarme mis cervezas todas las tardes para vencer al tiempo y a decir nombres indecibles que acaban en strasse o tor. Por las noches cuento caballos en vez de ovejas para dormirme y pienso más en todos vosotros de lo que lo he hecho nunca.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mi nene, te leo. me es tan grato... besos amorosos
ResponderEliminarRecuerda SIEMPRE este tiempo...
ResponderEliminarUn Fuerte Abrazo :)